TRUCHA ARCO IRIS

 

La forma de su cuerpo es parecido al de la trucha común. Su boca está poblada de pequeños dientes. Sobre el costado de los ejemplares adultos se refleja una banda de color púrpura. Al igual que todos los salmónidos tienen aleta adiposa y la caudal está moteada de puntos negros. El dorso es de color gris verdoso con pintas negras, los costados plateados y el vientre blanco.

Dependiendo de su alimentación, su longitud no suele exceder de los sesenta centímetros y su peso tampoco sobrepasa los siete kilos, pero se han llegado a capturar ejemplares de más de nueve kilos de peso. A finales del siglo XIX fue introducida en Europa procedente de Norteamérica.

Prácticamente en todos los ríos en los que habita se debe a las repoblaciones que se llevan a cabo procedentes de piscifactorías, ya que es un pez de criadero. En el Embalse de la Bolera como sabéis se repuebla periódicamente por parte de la Agencia de Medio Ambiente, procedente de la piscifactoría del río Borosa en la sierra de Cazorla.

Su dieta suele estar formada por larvas, insectos y mini tallas de otras especies. A medida que va aumentando de volumen, se vuelve más predadora. Aunque suele desplazar a la trucha común, en los lugares en los que suele haber estas dos clases de truchas, (como es el caso del Pantano de la Bolera), las dos especies conviven perfectamente aunque lo normal es que suelan habitar tramos diferentes de un mismo curso de agua.

No es tan exigente como la trucha común, ya que es mas tolerante que la de río en lo que se refiere a la temperatura y calidad del agua y además consume una gama mayor de alimentos.

La trucha arco iris suele frezar de noviembre a abril. El número de huevos oscila entre 1.000 y 5.000. Los ejemplares jóvenes en un par de veranos pueden llegar a medir unos 15 cm, poseen de 11 a 13 manchas, y alcanzan de 120 a 250 gr de peso. La madurez sexual suele estar entre los 2-3 años de vida. Durante el desove, la hembra utiliza su poderosa cola para excavar un nido en la grava del lecho del arroyo o embalse. Cuando un macho se une a ella, la hembra pone los huevos en el nido, y el macho los fecunda inmediatamente, liberando lecha (esperma) sobre el nido. A continuación, la hembra cubre el nido con grava y abandona los huevos a su propia suerte. Tras salir del huevo, la larva se alimenta durante algunas semanas del saco vitelino. Cuando éste es absorbido, el pez emerge de la grava, preparado ya para alimentarse. La dieta de los adultos consiste, principalmente, en insectos terrestres y acuáticos, pero también en moluscos y pequeños peces.

Por la situación geográfica en la que nos encontramos, nos podemos considerar como pescadores afortunados, ya que por suerte tenemos esta especie tan admirada y apreciada muy cerca de nuestro entorno. Además de encontrarla en todos los ríos de nuestra querida sierra, tenemos la suerte de contar con cotos intensivos a muy pocos kilómetros de nuestra localidad, donde podemos pescarla durante todo el año.

Como bien sabéis, la medida reglamentaria para pescarla es de 19 centímetros, tomada desde la cabeza hasta la cruceta, es decir que con los 19 centímetros justos o inferior, se ha de devolver inmediatamente al agua. En cuanto a numero de capturas normalmente el cupo es de 10 (es el caso de La Bolera), pero de todas formas os aconsejamos que si pescáis en otros lugares leáis el BOJA, ya que el numero de capturas no es igual en todos los ríos ni embalses.

Aunque normalmente su pesca se efectúa con cebos artificiales (cucharillas, siliconas, moscas, etc), en el Embalse de la Bolera da bastante resultado la pesca con maíz y con masillas flotantes de diversos colores.

Esperamos que este año, con el nivel de agua tan fabuloso que tienen nuestros ríos y embalses, podáis disfrutar al máximo la pesca de este salmónido tan querido y apreciado por todos los pescadores.

 

Nuestro amigo "El Maestro-Eduardo" con una trucha de 4.500 Kg.capturada por Pedro Martín Gómez, el 2º día de pesca de 1.999